29 de September del 2017

Aislamiento térmico exterior: 3 Consejos para evaluar tu vivienda

El aislamiento térmico es el tema que surge siempre que se aproxima el invierno
 
Algunas personas optan por esperar la llegada del invierno para evaluar y hacer las correcciones necesarias en su hogar, sin embargo, es muy recomendable realizar estas actividades con anticipación. 
 
Pero ¿cómo puedo evaluar el aislamiento térmico exterior de mi vivienda? 
 
En realidad es muy sencillo, solo tienes que verificar algunos indicios comunes que indican presencia de humedad. 
Esto te permitirá contratar los servicios de un profesional para corregir los posibles problemas de aislamiento. 
 
Por tal motivo, en este artículo te vamos a presentar 3 consejos que facilitarán evaluar tu vivienda.
 
Vigila los bordes de las ventanas
 
En la mayoría de los casos las ventanas son el elemento que afecta o incide sobre el aislamiento térmico de tu hogar. 
 
Esto se debe a que la calidad de los materiales y la estructura de las mismas no es la apropiada para contrarrestar las inclemencias meteorológicas del invierno. Por tanto, es muy importante revisar periódicamente los bordes de las ventanas, si estos presentan manchas negras puedes tener por seguro que necesitas realizar algunas correcciones. 
 
Un profesional especializado podrá indicarte el tipo de ventana adecuado para tu vivienda, siendo las más recomendables las ventanas fabricadas en aluminio con rotura de puente térmico o PVC.
 
 
Revisa señales de moho o humedad en las paredes
 
Durante el invierno la temperatura en el exterior de la vivienda es inferior a la del interior. Esta situación puede afectar a la humedad interna de la vivienda e incluso puede agravarse si existe una rotura de puente térmico deficiente.
 
Poner en práctica medidas que mejoren el aislamiento térmico exterior es la opción más acertada para cuidar tu salud y para mantener en óptimas condiciones tu inmueble. 
 
Si encuentras manchas en las paredes debes acudir con un profesional que realice una evaluación a fondo de tu casa. En ocasiones, el problema puede estar incluso donde menos te lo imagines, por ejemplo, el cajón de las persianas o pilares del edificio.
 
Identifica, por ti mismo, el tipo de mancha
 
Los ambientes con poca ventilación son susceptibles a la condensación, sin embargo, esto puede ser solucionado con facilidad. Por tal motivo, debes saber diferenciar bien las manchas que aparecen mediante la condensación y las producidas por filtraciones. 
 
Una técnica útil para disipar estas dudas es limpiar la mancha con un paño de limpieza, si estas se desprenden con facilidad y no afectan la pintura se puede decir que es una mancha por condensación, pero si la mancha persiste y afecta la pintura estás en presencia de una mancha por humedad. 
 
En el caso de problemas de manchas por condensación se recomienda limpiar bien la zona y aplicar pintura antimoho. Pero recuerda siempre ventilar bien esa habitación, utilizar deshumidificadores y no secar la ropa en el interior. Si el problema aparece de nuevo, pueden existir deficiencias en la construcción del edificio que provoquen la aparición de las manchas por la diferencia de temperatura del exterior con el interior.
 
Cuando el problema es más complejo y existen filtraciones externas, la ayuda de un profesional será indispensable.